Sin Ventas no hay Paraíso

Durante mucho tiempo creímos que vender era cuestión de lógica, argumentos y precios.  

Hoy la neurociencia nos demuestra otra realidad: el 85% de las decisiones de compra se toman en el cerebro emocional (sistema límbico), no en el racional (neocórtex).  

Sí… el cliente siente primero y piensa después. (A veces mucho después ). 

1. Conecta con el sistema límbico. 

El sistema límbico controla emociones, memoria y motivación.   

Si comunicas desde el beneficio emocional —seguridad, reconocimiento, bienestar o pertenencia—, activas los circuitos neuronales que impulsan la decisión.   

Como dice Brian Tracy: “Toda venta exitosa comienza con la confianza.” 

2. Activa la neuroconexión con historias. 

Las historias bien contadas estimulan las neuronas espejo, creando sincronía entre tú y tu cliente.

Mientras los datos informan, las historias transforman. Si logras que el cliente se vea dentro de la historia, ya estás a medio camino del cierre.

3. Genera química cerebral positiva.

La empatía libera oxitocina, la hormona de la confianza.

Tu energía y convicción despiertan dopamina, la sustancia del placer y la motivación.

En otras palabras: si tú disfrutas vender, el cerebro de tu cliente disfruta comprarte.

En resumen, vender con neurociencia no es manipular; es alinear tu comunicación con la forma en que el cerebro realmente toma decisiones.

Cada cliente percibe el valor y el riesgo de manera distinta. Existen diferentes perfiles neuroconductuales… pero ese será el tema de nuestra próxima entrega.    

Porque como decía Epicteto, el gran estoico:   
“No es lo que te ocurre lo que importa, sino cómo reaccionas ante ello.”   

Y en ventas, sucede exactamente lo mismo: no se trata de lo que el cliente dice… sino de cómo tú interpretas, adaptas y conectas con él.   

Marcela Fiedler. 

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